sábado, 20 de febrero de 2010

Corazón indomable, el paradigma

Inauguramos la temática del pagafantismo en este blog con todo un clásico que bien pudiera haber formado parte de otra entrada de este blog por méritos propios: "Corazón indomable", de Camela.
Esta canción retrata una de las constantes de un mal seductor a la hora de intentar "conquistar" a una mujer: el considerar que el cortejo es una especie de concurso-oposición. Concurso por hacer , o creer que hacen "méritos", por ejemplo escucharla cuando tiene problemas. Y oposición por el tiempo dedicado a su infructuosa compañía.
Con la frase "Yo me muero por su amor, y nunca puedo convencerla: Siempre me dice que no [...]", el amante interpretado por el inefable Dioni piensa que su amada tiene que "convencerse" de que él es el apropiado para ella, o peor aún, que "él es a quien debe amar".
Pero es que el fragmento que viene a continuación es otro modus operandi también de libro, pedir a una amiga en común que interceda: "[...] habla con ella por favor". El utilizar a un tercero como conseguidor, yo lo veo como algo incluso mezquino.
Afortunadamente, la canción termina de manera realista: "Ella me explicó que necesita tiempo para dar su contestación. Me dice que lo tiene que pensar. Son cosas del amor que tienes que aguantar". Es una manera barroca, elegante, piadosa y muy femenina de decir "no" ;)


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